Sociedad Exportadora Frutos de Pica, participa en Jornada de Comercio Justo

Sistemas de Certificaciones en Comercio Justo

 
En Santiago de Chile, en dependencias de la Universidad Alberto Hurtado, se llevo a cabo una jornada  donde expertos del nivel nacional, dieron a conocer la relevancia que cobra cada día más la “Certificación de Comercio Justo”, en los distintos mercados del mundo. Con ésta se busca se beneficien directamente los pequeños productores y trabajadores del país, los cuales dentro de un mundo global y la intensificación de las relaciones comerciales injustas y asimétricas entre países, que se ve agravada por los acuerdos de libre comercio bilateral y regionales, afecta la viabilidad de los compromisos económicos y sociales de los productores y de los consumidores relacionados con los mercados locales, regionales y globales.
 
El Comercio Justo es una relación de intercambio comercial basada en el diálogo, la transparencia y el respeto que busca una mayor equidad en el comercio internacional. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de los pequeños productores  y  trabajadores marginados, especialmente los más pequeños.
 
Para Jaime Viza Miranda, asesor de negocios y sustentabilidad, quien representó a La Exportadora de los productores de Limón de Pica en dicho jornada, señaló que hitos muy relevantes se han venido danto a favor de los pequeños productores a nivel nacional. Chile se ha posicionado a nivel internacional en materias de comercio internacional y hoy dentro de su estrategia para sostener su inserción en los mercados del mundo, ha iniciado procesos históricos junto con otros países de Latinoamérica, (Perú, Colombia y México), conformando la “Alianza del Pacífico”, para así en bloque y la complementación de sus exportaciones hacer frente en conjunto a los grandes mercados. Esta asociatividad es estratégica para los fines del país. Asimismo, la innovación es  otra prioridad para el país, la que debe ir dando mayor diferenciación a los productos nacionales, disminuyendo así las exportaciones sin valor agregado, una tarea pendiente pero que se avanza. Finalmente el seguir diversificando sus exportaciones enfatizando en las exportaciones no tradicionales es un trabajo que se ha venido llevando con éxito. Hoy profundizando más en esta tarea, el Estado de Chile prioriza la puesta en valor de sus “productos estrellas”, que por la diversidad geográfica de Chile, se pueden encontrar productos agrícolas, pesqueros y procesados diversos, exclusivos y únicos, muchos de ellos hoy comercializándose en los mercados masivos, el cual discrimina vía precios y no por calidad, perjudicando de esta forma  a los pequeños productores, toda vez, que teniéndose un producto de alto valor, lo orientan a un tipo de negocio no adecuado, llevándose las utilidades en general los distribuidores y canales finales, con las consiguiente injusticias para el sector, conformados generalmente por pequeños productores, sus trabajadores y familias, siendo éste un circuito de pobreza y de sobrevivencia.
 
Esta realidad puede ser cambiada, las condiciones ya están y los mercados hoy tienen mayor conciencia y responsabilidad, estando dispuesto pagar por la calidad, y aun más por lo asociado  a dicho producto, siempre y cuando se certifiquen dichos atributos, relacionados con la originalidad, sustentabilidad y características sociales (comercio justo). En estos mercados de nicho o Gourmet, se prioriza además de lo asociado al producto, la continuidad de los volúmenes, más que la cantidad, como en los mercados masivos.
 
Finalmente Viza Miranda señaló, que el  Comercio Justo va más allá del intercambio: demuestra que una mayor justicia en el comercio mundial es posible. Resalta la necesidad de un cambio en las reglas y prácticas del comercio convencional y muestra cómo un negocio exitoso puede también dar prioridad a la gente. Esta es una tarea prioritaria a implementar que beneficiará principalmente a los pequeños productores que hoy producen en sus tierras, productos únicos que debieran estar en los mercados responsables y con mayor conciencia, los que cada día son mayores.
 
Actualmente Tarapacá desarrolla una agricultura ancestral complementada hoy con una agricultura más diversa y con más tecnología, que abastece al mercado regional y otras zonas del país. No obstante el desafío y en el mediano plazo, la región debe ser capaz de valorar y poner en valor y desarrollar sus “productos estrellas”, que son únicos para los mercados de nicho del país y del mundo.
 
Tarapacá no puede competir con las grandes zonas agrícolas del país que generan volúmenes para los mercados masivos. No obstante esas zonas agrícolas, abundantes en recurso hídrico y tierras, a la vez no pueden competir con la calidad de los productos del norte, que por las condiciones agroclimáticas únicas de las quebradas, valles, altiplano y oasis, producen una oferta limitada con características organolépticas únicas. La terea y prioridad hoy debe por tanto orientarse a mejorar la productividad, competitividad y certificar sus atributos y características asociadas al producto. Un trabajo con visión y serio, solo puede generar oportunidades ciertas para los pequeños productores que en forma asociativa emprendan, en un nuevo modelo de negocios de nicho, donde primen los productos gourmet, para usos gourmet y gente gourmet, dispuestos a pagar por ellos.

 

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